
Creo que este cómic deja bien clara mi posición respecto al cierre por las noches y en festivos de la Casa del Alumno.
Sinceramente, la Casa del Alumno es una versión mejorada de una biblioteca puesto que además de aulas para estudiar y ordenadores para trabajar dispone de un comedor y una sala de descanso con sofás y televisores, amén de salas de trabajo en grupo decentes, sólo le faltarían los libros.
Respecto al día de retraso, nuevamente, lo siento pero la universidad no deja tiempo para mucho más, especialmente desde que me he metido en delegación.
Por supuesto, el cómic en PDF.
El próximo intentaré tenerlo para el 14, aunque seguramente se retrase hasta navidad ya que tengo que entregar muchos trabajos por estas fechas.
Respecto a la serie, os puedo decir que todos los posibles términos de la misma ya han salido.

Bueno, la verdad es que tenía ganas de seguir con la historia de los peligros de la censura y este es el resultado, el efecto de la censura.
Tristemente, la censura es una enfermedad contagiosa muy difícil de curar. Basta con que censuren una cosa para que esta empieza a infectar de censura al resto de cosas afines, ha pasado con las revistas, ha pasado con el Software y parece que pasará con Internet. Al menos, siempre nos quedará nuestra imaginación pues sólo nosotros podemos censurarla y no siempre.
Entrada a toda prisargh.
La idea de que el protagonista cayera en un agujero la tenían en mente desde hacía tiempo ya que la considero un clásico del humor de violencia de dibujos animados que presenta el comic, sin embargo le faltaba algo. Este algo me lo dió el videojuego “Mortadelo y Filemón: El sulfato atómico” donde para escapar del palacio presidencial tenían que usar un agujero de bolsillo que colocaban en la pared.
Esta historia está inspirada por la leyenda de los Golems, sólo que aquí lo que da vida a la criatura es el propio material de la que está hecha y no el autor.

Este es el primer comic de la saga de ACU. Espero que os guste tanto como a mi me gustó hacerlo.